Capítulo Veintiséis
El Vínculo se Profundiza
Bella cerró los ojos. Con cada palabra, cada toque, algo dentro de ella cambió. Su loba respondió a él —atraída por su energía, alimentada por su fuerza—. Lo sintió latir bajo su piel: la luz, el fuego, la tormenta.
Las manos de Damian bajaron por sus brazos, guiando sus movimientos. Ella se movió en sincronía con él —fluida, controlada—. Sus puños golpearon el aire con propósito, sus patadas rápidas y afiladas. Su aura parpadeó, luego estalló.
Por p