Mundo ficciónIniciar sesión«¿Sin poder? ¡SIN PODER!», gritó Dorien, sin importarle ya que los miembros de la manada o los espías pudieran oírlo.
—¡Hermano! —susurró Reyland con urgencia, con evidente preocupación en su voz y en sus ojos.
El heredero tragó saliva y su respiración se calmó un poco mientras sacudía a Reyland por la camisa.
«¿Cómo puedes DECIR eso?», siseó Dorien mientras sus ojos buscaban con fervor los de Reyland.
«Tú sabes...», insistió, pero Reyland lo interrumpió.
«L







