Mundo ficciónIniciar sesiónStacy la detuvo en el pasillo con una enorme sonrisa.
—Hace tiempo que no te veía.
¿Cómo estás, Indie?
—Bien, gracias.
¿Y tú?
—¡Genial!
¡Estoy súper emocionada por el carnaval!
chilló de entusiasmo.
Indianna frunció el ceño.
—¿Carnaval?
—Sí.
El instituto organiza uno todos los años.
¡Es este fin de semana!
—Ah...
—¿No lo sabías?
preguntó Stacy, sorprendida.
—Obviamente no.
—¡Dios mío!
¿Has estado viviendo debajo de una piedra?
dijo con dramatismo mientras le entregaba un folleto lleno de colores.
—Ahí tienes toda la información.
—Gracias.
respondió Indianna, mientras buscaba mentalmente la papelera más cercana para tirarlo.
—Las animadoras vamos a llevar el puesto de los besos.
rió Stacy.
—Deberías venir.
—¿Al puesto de los besos?
—No, tonta.
Al carnaval.
¡Será divertido!
—Me lo pensaré.
—Seguro que puedes convencer a Greyson para que venga.
Parecéis muy unidos.
Además, llevas su ropa.
comentó mirando el enorme jersey que llevaba puesto.
—Ah...
Sí.
Es que no tenía ropa cuando me quedé en su casa...
—¡¿Pasaste la noche con él?!
exclamó Stacy con una sonrisa traviesa mientras le guiñaba un ojo.
—¿Lo hicisteis?
—¡No!
respondió Indianna sonrojándose.
—Fue una noche de lo más tranquila.
Si Stacy supiera la verdad...
Stacy soltó una carcajada y le dio unas palmaditas en el hombro.
—Tengo que irme.
Ha sido un placer hablar contigo otra vez.
Sigo sin confiar en Greyson, así que ten cuidado, ¿vale?
Hacéis muy buena pareja y parecéis muy cercanos...
Pero tengo la sensación de que acabará haciéndote daño.
Indianna asintió.
Stacy lanzó un beso al aire como despedida y se marchó.
Indianna puso los ojos en blanco.
Arrugó el folleto entre los dedos y se dirigió a la biblioteca.
Al entrar...
Vio a Brooke sentada sola en una mesa.
Estaba llorando.
—Brooke...
dijo mientras se sentaba a su lado.
—¿Qué ha pasado?
Brooke levantó la cabeza de golpe.
Se secó rápidamente los ojos hinchados.
—N-nada, cielo.
—Cuéntamelo.
respondió Indianna con dulzura.
—Siempre eres tú quien me ayuda y me da consejos.
Déjame ayudarte esta vez.
—Y-yo...
Brooke tragó saliva.
Con una mano temblorosa sujetó la de Indianna.
—Ni siquiera se lo he contado a Harry.
Llevo evitándolo desde anoche.
—¿Anoche?
¿Qué pasó anoche?
Brooke levantó la vista.
Los ojos llenos de lágrimas.
Y volvió a romper a llorar.
—Y-yo...
El corazón de Indianna se encogió.
Brooke siempre era la alegre.
Verla así resultaba devastador.
La abrazó con fuerza y dejó que llorara apoyada en su pecho.
—No tienes que contármelo si no quieres...
susurró.
—No...
sollozó Brooke mientras se separaba un poco.
—N-necesito decírselo a alguien.
—Tómate tu tiempo.
Brooke respiró hondo varias veces antes de hablar.
—A-anoche...
Cuando terminé mi turno en el trabajo...
Volvía caminando a casa.
Era tarde y estaba oscuro.
No vi a esa persona hasta que fue demasiado tarde.
Me empujó contra una pared...
Y entonces vi su cara.
Era el hombre que me v-violó.
Indianna abrió los ojos con horror.
Brooke rompió a gemir.
—Ay, Brooke...
susurró.
—Eso no es lo peor...
dijo entre lágrimas.
—Indie...
Lo volvió a hacer.
M-me volvió a v-violar.
Indianna se quedó completamente paralizada.
No sabía qué decir.
Solo pudo abrazarla otra vez y repetir una y otra vez que todo saldría bien.
Pero...
¿De verdad saldría bien?
Había un violador suelto en la ciudad.
—Por favor...
No se lo digas a Harry.
susurró Brooke.
—Se volverá loco.
Se culpará por haberme dejado sola.
Y no puedo permitir eso.
—Brooke...
Quizá deberían saberlo...
—P-por favor, Indie.
Él no puede enterarse.
suplicó.
Indianna dudó unos segundos.
Finalmente asintió despacio.
—Está bien.
No se lo diré.
Pero yo sí.
Indianna dio un respingo.
Los ojos se le abrieron de par en par.
—Mierda...
murmuró.
¿Lo has visto todo?
Sí.
Y vamos a matar al bastardo que le hizo eso.
¡Brooke no quiere que Harry lo sepa!
Harry es su pareja. Tiene derecho a saberlo.
—Oh, Dios...
susurró Brooke mientras se llevaba una mano a la frente.
—Estás hablando con Greyson.
Está en tu cabeza.
Se lo va a contar a Harry.
—Yo...
—¡Brooke!
gritó Harry.
Las dos levantaron la vista.
Harry acababa de entrar en la biblioteca junto a Greyson, Ace y Kal.
Tenía el rostro lleno de rabia...
Pero también de un dolor insoportable al saber que alguien había hecho daño a su pareja.
—Harry...
susurró Brooke.
Corrió hacia él y se lanzó a sus brazos.
Harry la abrazó con fuerza.
Su olor.
Su calor.
Su contacto.
Todo ello logró calmar parte de la ira que hervía en su interior.
Brooke no quería contárselo.
Pero entre sus brazos...
Se sentía segura.
Volvió a echarse a llorar.
Greyson, Ace y Kal se acercaron hasta Indianna.
—Vamos, preciosa.
Déjales un poco de intimidad.
dijo Greyson tendiéndole la mano.
Indianna se levantó ignorando el gesto y caminó hacia la salida de la biblioteca.
Greyson resopló.
La alcanzó enseguida y le entrelazó los dedos con firmeza.
—No voy a perderte de vista.
No mientras Rogue siga ahí fuera...
Y ahora haya también un maldito violador.
Solo imaginar lo que Brooke había sufrido hizo que un escalofrío recorriera el cuerpo de Indianna.
Sin darse cuenta...
Se acercó un poco más a Greyson.
—No puedo creer que le haya pasado eso.
—Encontraremos a ese desgraciado.
afirmó Kal mientras se crujía los nudillos.
—Lo que quiero saber es qué hace aquí.
comentó Ace caminando junto a ellos.
—¿Creéis que vino únicamente por Brooke?
preguntó Kal.
Greyson suspiró.
Su mano apretó con más fuerza la de Indianna.
—No lo sé.
Pero, si es así...
Tenemos que averiguar cómo la encontró.
—Primero tenemos que descubrir quién es.
dijo Indianna.
—Tú no vas a hacer absolutamente nada.
respondió Greyson con firmeza, aunque sin perder la suavidad en la voz.
—No pienso exponerte a más peligro.
Nosotros nos ocuparemos de esto.
—Greyson...
—Por favor, preciosa.
suplicó él.
Su voz sonó desesperada.
—Déjame protegerte.
Indianna lo miró en silencio unos segundos.
—Deberías preocuparte más por Brooke.







