Cap73. Distanciamiento
No sé a qué se refirió, pero agradecí con la cabeza, le di un último beso, esta vez en la mejilla y regresé a mi área de trabajo.
No obstante, cuando llegué, la televisión de la sala estaba encendido, y varias fotos mías y de nuestras familias llenaban toda la pantalla.
Amanda Pearsons era una bruja, y esta vez sus niveles de locura se estaban pasando de la línea.
Le pedí a Bas que apagara la TV, pero parecía estar consternado, y no entendí porqué, y porqué todo el mundo me miraba con los ojos