Los cálidos rayos del sol de la mañana se filtraban a través de las rendijas de las cortinas, trayendo una bocanada de frescura después de una noche larga y cargada de tensión. En el comedor de la residencia principal de la familia Álvarez, el ambiente se sentía mucho más animado hoy. El delicioso aroma del pan tostado, el café recién hecho y una sopa de pollo caliente llenaban la habitación.
En el extremo de la mesa, la abuela Martha permanecía sentada con elegancia. Las huellas del tiempo en