Mundo de ficçãoIniciar sessãoCapítulo veintisiete
—Espera, espera —Laia posa sus manos en forma de escudo —todo tiene una explicación.
—Ya te estás tardando —habla mi protector a secas.
—Tome sangre humana por un motivo —se pega a la pared —Encontré eso en la casa —señala una tarjeta blanca sobre el piso y abro tanto los ojos como puedo —y no es lo único &mda







