Mundo ficciónIniciar sesiónCapítulo veintiocho
—¿Aún me matarás? —cuestiono con la cabeza en alto.
Mantengo la compostura de superioridad en todo momento y ella aprieta sus dientes, da tres pasos hacia a mí y no retrocedo ni un centímetro, una de sus manos toman mi cuello sin vacilar y sus ojos rojos poco a poco flaquean.
No puedes, eh.
Quién diría que esta loca tendr&i







