La verdad duele y mucho más si se trata de una persona a la cual admirábamos, a la cual justificábamos por todo el mal que nos hacía, diciendo que era para “enseñándonos a hacer valientes y fuertes en la vida” A la final odiaba a alguien que nunca tuvo la culpa de nada y ame con todo mi ser al que complicó mi vida y la arruinó, porque la gente sabe lo que hace y como lo hace, no existen pretextos algunos. Así que esa noche aprendí que no justificaría más nunca un error o una traición, por muy p