Las enfermedades llegan sin aviso, son malas, pero a veces son el empujón que falta que te den para acercarte a alguien que amas en realidad…
-Te prometo que vendré otro día – dijo Karly estrechándome el dedo meñique – y esta vez no habrán incidentes y te voy a extrañar mucho perrito – tomó el perro y lo abrazo tan fuerte que parecía que este lo que quería hacer era huir de ella
-Pero ¿No le pusiste nombre? – pregunte frunciendo el ceño
-Pues claro, su llama perrito, es un nombre original – dij