Capitulo 36. Manada restaurada
—Ya vez, te dije que no tendría a esta cosa que has dejado en mi cuerpo.
—No voy a dejar que te mueras, y mucho menos que mi cachorro perezca por tu estupidez. Ambos me pertenecen.
Alexander toma a Deisy en sus brazos y la carga un poco.
—De nada sirve que intentes salvarme, de todas formas me voy a morir. Esta herida es muy profunda.
—Te equivocas.
—Creí que eras un buen hombre, lo creí de verdad; pero todo fue una mentira. Prefiero morir a seguir sintiendo afecto por un bastardo como tú —expr