Capítulo 77: Culpa y arrepentimiento.
La habitación del hospital donde se encontraba Emma después de su aborto espontáneo estaba fría y oscura. La iluminación era tenue, lo que generaba sensación de desesperanza y tristeza en el ambiente. Las paredes de color blanco empequeñecían el lugar, mientras que las sábanas de la cama lucían ensangrentadas, lo que evidenciaba lo que Emma había tenido que pasar.
El tic-tac del reloj de pared era lo único que se escuchaba, y junto con los suspiros de dolor de Emma daban la sensación de que el