Primer golpe 🙂↔️
Xavier
Solté un bufido de irritación al llegar a la elegante residencia donde vivía Josean con su familia. El chofer me miró de reojo, quizás sorprendido por mi gesto. Me encogí de hombros como si quisiera restarle importancia a mi evidente mal humor, y él, con profesionalismo, asintió antes de quedarse en su puesto.
Todavía podía sentir en mi piel el recuerdo reciente de Aitiana: su aroma embriagador, su piel suave, y el exquisito sabor que me tentaba a querer hacerla mía po