Karol
El camino hacia la cabaña no se sintió como un simple traslado, se sintió más bien como ese tipo de huida silenciosa donde nadie dice la palabra “huir” pero todo en el ambiente la está gritando. Logan conducía con una mano firme sobre el volante, la otra apoyada demasiado cerca del cambio de marchas como si su cuerpo entero estuviera acostumbrado a reaccionar antes de pensar, y yo iba a su lado mirando por la ventana sin realmente ver nada, porque lo único que no podía sacarme de la cabez