Karol
La frase de Thiago todavía me retumbaba en la cabeza como un eco incómodo que no se apagaba, incluso mientras caminaba por el pasillo escoltada por el mismo guardia de siempre, ese que parecía más perdido que yo en toda esta historia.
“Vuelve a tu habitación y no salgas hasta nuevo aviso.”
Claro. Porque eso es lo que hace alguien cuando le dicen que su vida depende de decisiones ajenas: quedarse quieta como una pieza de ajedrez esperando a que la muevan o la sacrifiquen.
Entré a mi cuarto