Karol
Dormí como tres minutos. Me pasé el resto de la madrugada dando vueltas, recordando cada segundo de lo que pasó en el pasillo. Cada respiración cerca, cada susurro suyo. Cada vez que cerraba los ojos, el “si te toco no voy a poder parar” me retumbaba en la cabeza.
Y pues… obviamente me levanté con unas ganas horribles de verlo.
Me vestí con unos leggings negros y una camiseta corta. Nada exagerado, solo… cómodo. Aunque quizá sí quería verme un poco provocativa. ¿Qué? Soy humana.
Abrí la p