Karol
Me senté en mi cama, cruzando las piernas y abrazando mis rodillas, intentando ordenar mis pensamientos. Todo pasaba demasiado rápido. Un minuto estaba besando a Logan, al siguiente me encerraban y me decían que no podía salir de la habitación hasta nuevo aviso.
«Ok, Karol… respira. Piensa… ¿cómo me voy a ir con ese viejo verde sin que me atrapen?».
Suspiré y me acerqué a la ventana. Miré el jardín, la cabaña de Logan y… sí, todo estaba custodiado. Guardias en cada esquina, cámaras en to