~Fabricio Santoro~
Nunca me he considerado un hombre paciente, en absoluto, y mucho menos cuando se trata de lidiar con una mujer. La gente puede definirme como quisquilloso, arisco, petulante, embustero y malintencionado. ¿Me importan sus opiniones sobre mi persona? Para nada.
Desde muy pequeño, siempre quise un lugar en mi manada Luna Oscura; después de todo, ¡soy el hijo de un alfa! Pero, maldición, ¿por qué no puedo tener todo lo que deseo? Y por si fuera poco, mi hermano, el gran Angelo, p