Narrado por Helena
Los días siguientes a la revelación de los diarios de Victoria fueron un torbellino de declaraciones judiciales, comparecencias ante los tribunales y entrevistas con fiscales que querían cada detalle, cada fecha, cada nombre. Guillermo Renard había intentado huir del país la misma noche de la junta, pero Jackson, que había estado vigilando sus movimientos desde que aparecieron las primeras pruebas, lo detuvo en el aeropuerto Kennedy junto con dos agentes de la policía federal