Narrado por Helena.
El otoño se había instalado en la mansión como un manto de hojas doradas y tardes silenciosas. Las semanas habían pasado con una lentitud que apenas notaba, envueltas en la rutina de una familia que intentaba reconstruirse después de tantas tormentas. Los niños se habían adaptado a su nuevo hogar con la facilidad que solo la infancia permite, convirtiendo los pasillos de la vieja mansión en escenarios de juegos infinitos. Sophie, aunque todavía con reservas, había comenzado