254: El Descubrimiento de William.
La noche de la llegada de Sofía a Nueva York había sido un bálsamo para el alma de todos nosotros. Ver a Laura y a su hermana reencontrarse, ver a mis hijos abrazar a una nueva tía con la misma naturalidad con la que abrazaban a las que ya conocían, había llenado mi corazón de una alegría que no sentía en mucho tiempo. Pero incluso en medio de esa felicidad, una sombra persistía en el fondo de mi mente, una pregunta que se negaba a desaparecer.
Bárbara Montoya.
La mujer que había aparecido en m