186: El Círculo de Sangre.
El almacén se convirtió en un infierno en cuestión de segundos.
Las balas silbaban por el aire como avispas furiosas, perforando las paredes de hormigón y levantando nubes de polvo y escombros. William se lanzó al suelo instintivamente, arrastrando a Laura con él mientras una ráfaga de disparos pasaba justo por encima de sus cabezas.
—¡Cúbranse! —gritó Logan, disparando contra la entrada principal mientras retrocedía detrás de una columna de acero.
Eduardo se movía con una agilidad que desmentí