180: El Silencio de los Huesos.
Narrado por William.
El dolor era lo único real.
No los recuerdos, no los sueños, no las imágenes borrosas de mi vida anterior. Solo el dolor. Agudo, implacable, omnipresente. Se arrastraba por mi columna vertebral como un animal vivo, mordiendo cada terminación nerviosa, devorando mi conciencia desde dentro.
No sabía cuánto tiempo llevaba allí. Las horas se habían fundido en una masa informe de tortura y oscuridad. Podían haber sido días. Podían haber sido semanas. Solo sabía que cada vez que