179: Entre la Espada y la Pared.
Me quedé sola, arrodillada en el suelo, sintiendo que el mundo se derrumbaba a mi alrededor. Todo lo que creía saber era mentira. Mi origen, mi familia, mi vida. Todo había sido manipulado por personas que solo querían usarme como peón.
Pero no podía rendirme. No podía dejar que me vencieran. Mis hijos necesitaban a su madre. William necesitaba a su esposa. Mis padres necesitaban a su hija.
Me levanté lentamente, sintiendo que la furia y la determinación comenzaban a reemplazar al miedo.
—No vo