Narrado por William
La cena en la terraza había terminado hace más de una hora, pero ninguno de los dos quería levantarse de la mesa. El vino sin alcohol se había terminado, las velas se consumían lentamente sobre el mantel blanco, y las luces de Manhattan parpadeaban en la distancia como estrellas caídas en la ciudad. Helena estaba sentada frente a mí, con el vestido azul marino que Margaret había elegido para ella y el collar de perlas brillando bajo la luz tenue de los faroles. Su cabello mo