Paranoia.
A la Mañana Siguiente.
El reloj marcaba las 5:00 am. No logré dormir en toda la noche, me encontraba sentada en la cama con las rodillas pegadas al pecho. Había revisado mi teléfono cien veces. La grabación seguía cortada. Laura sigue sin dejar rastro. En mi cabeza daban vueltas todas las opciones: enfrentar a Laura, contárselo a William, fingir que no pasó nada, renunciar y volver a mi pueblo. Cada opción tenía consecuencias que me aterrorizaban y la peor de todas era defraudar a mi