Capítulo 104
Busqué a la joven del escándalo. No podía dejarla sola, no después de ver el dolor en sus ojos, La tome de la mano, y me la llevé a la cocina, necesitaba hablar con ella, no estaba para nada bien, sus ojos estaban llenos de lágrimas y estaba como en shock, con la mirada perdida, abrazando sus piernas, Lloraba en silencio, con los ojos hinchados, Su vestido seguía roto, su dignidad rota también.
—¿Cómo te llamas? —le pregunté, agachándome frente a ella mientras le ofrecía un vaso d