Capítulo 14
Gabriela me soltó de su agarre. Pero el temblor en mis piernas me delataba, tenía miedo aunque disimulara. Su amenaza me había destruido en un solo instante y como me lo dijo antes, me tenía al borde del precipicio.
—Te quiero lejos de Xavier. Ya tengo claro que la estúpida de tu hermana le dará una cría, y eso me conviene. No pienso deformar mi cuerpo por un hijo —sonrio con ese veneno que escupía —Sus hijos serán míos.
La miré, sintiendo cómo la sangre me ardía bajo la piel, como