Capítulo 135
Narra Micaela
Los días en el convento me dieron algo que no había sentido en mucho tiempo: paz, mucha tranquilidad.
Estaba lejos del escándalo, del juicio, de las miradas que buscaban juzgarme.
Por primera vez en meses, me sentía bien conmigo. Comía bien, dormía tranquila, estaba viviendo después del caos de mi vida.
Mi bebé se movía con fuerza, lo sentía dentro de mí como una promesa de algo mejor, mi pedazo de cielo.
Una noche, tocaron la puerta de mi habitación, Era tarde de m