Capítulo 62
Abrí los ojos y lo primero que sentí fue el calor de su cuerpo junto al mío. Liliana seguía desnuda, abrazada a mí, su respiración suave contra mi pecho, aún sudorosa después de una noche intensa, Un nudo me apretó el estómago.
Me levanté de la cama de un salto y me llevé las manos a la cabeza, el corazón se me ahogaba en el pesado sentimiento de la culpa.
Ella despertó poco a poco, se cubrió con la sábana su desnudez y sus mejillas sonrojadas me hicieron darme cuenta de su vergüe