Capítulo 37

Alejé la mano de la bola de cristal y ésta dejó de mostrar imágenes.

-¡Edwuard!

Corrí fuera de la sala y salí por la puerta principal.

A lo lejos pude ver a Leo sentado en el suelo con la cabeza sobre sus rodillas, y Edwuard junto a él de brazos cruzados mientras hablaba.

Quise acercarme pero desistí.

No es el mejor momento ahora para él.

Caminé en círculos en la entrada de la casa mientras los esperaba.

Esto está mal muy mal. Debo decirle a mamá sobre esto, pronto.

Dejé a los chicos y me fui a
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