Al entrar por el gran portón pude divisar muchas casas rústicas de primera instancia. Habían unos cuantos niños jugando entre sí alegremente.
Y esa imagen me robó una sonrisa. Recordé mi infancia por un segundo.
También habían varios soldados dando vueltas entre los ciudadanos. Al parecer eso es algo de rutina aquí.
Descubrí que el nombre de mi acosador alias "destinado" es Edison y por consiguiente el descubrió el mío.
Ahora mismo me está llevando a una pequeña casa donde el me dejará alojarme