Ella estaba ahí otra vez.
Usando esta vez un bastón de madera largo.
Dio golpes con el a los guerreros de piedra que ella creó y que la atacaban con rapidez.
Con su frente bañada en sudor. ¿Cómo es posible que la vea tan hermosa?
Una mujer fuerte y decidida, adorable, infantil y celosa. Alguien que pone en práctica sus creencias siempre. Que no se deja amedrentar por el qué dirán, impone su autoridad de manera justa ganándose el respeto de los demás.
Y... ella es mi mate, mi destina, mi otra mi