Capítulo 32

El sudor corría por mi frente y la blusa de pegaba a torso como una segunda piel, todo debido a la transpiración.

Mis piernas ardían, y mis pies descalzos dolían ya que tenía cortes en la planta de ellos.

Mi respiración era irregular, es algo lógico luego de escapar. No me he detenido para nada más que dormir escondida en algún lugar oscuro del bosque en el que estoy.

Oculta... como si fuera una criminal.

El sol estaba a pocas horas de ocultarse, lo que significaba que por fin mi cuerpo podría
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