Mundo ficciónIniciar sesiónAlgo enterrado empezó a cavar hacia la superficie.
Una mano apareció primero.
Pálida.
Cubierta de tierra negra.
Después otra.
Kael mostró los colmillos.
Yo levanté la daga.
—Si esto termina siendo un ejército de muertos, quiero dejar constancia de que ya hemos superado la cantidad razonable de problemas familiares para una sola noche.
—Estoy de acuerdo.
—Deja de es







