Mundo ficciónIniciar sesión- Buenos días Esperancita.
- Buenos días señor Armando.
Dijo la joven muy educadamente.
Armando entro y fue directo hasta donde estaba la joven, sin darse cuenta siquiera que Camilo estaba allí.
- Señor Armando, tiene visita.
Armando miro hacía atrás y vio a Camilo sentado allí. Se acerco y le extendió su mano.
- ¿Usted debe ser el señor Camilo Costa?.
- El mismo, ¿y usted debe ser el señor Armando?, ¿cierto?.
- En efecto.
Camilo ext







