GERSON :
Con una sonrisa adorno el antojo de mi mujer junto a una rosa roja.
—Nunca te había visto tan emocionada.
Escucho la voz de Susana y me giro a mirarla.
—Nunca había estado tan feliz.
Le respondo con una sonrisa y ella asiente.
—Se nota, tu aura irradia felicidad pura.
Habla antes de marcharse junto a una bandeja de frutas.
Respiro profundo y me dirijo a la habitación.
—Mariana está en peligro Gerson.
Escucho la voz de mi lobo y frunzo el ceño.
—Puedo sentirlo ¿Qué le habrá pa