BUENA:
—Bien, ahora atenlo .
Dice el maldito con una sonrisa maliciosa.
Lucían se deja atar con unas grandes cadenas de plata y yo sólo puedo mirar con impotencia al no poder hacer nada… Como desearía ser fuerte.
Pienso mientras observo.
—Por favor Malon, el problema aquí es conmigo… Por favor déjalos ir.
Le suplico con miedo a que le haga algo a Lucían.
—JAJAJA, qué tiernos la amada parejita ¿No quieren que brinden por ustedes?
Dice mirándonos a ambos.
Lucían solo me observa tranquilo