ALFA LUCÍAN :
Han pasado tres días y el desespero me tiene cada vez más de un humor terrible.
Me encuentro en mi despacho cuando tocan la puerta y el olor del mago llaga a mi olfato y frunzo el ceño.
—Pasa.
Digo y Gerson abre la puerta seguido del mago qué entra con una capa qué lo cubre por completo.
—Puedes retirarte Gerson, gracias.
Le digo a mi beta y este asiente retirándose.
Clavo mis ojos en el mago y este solo toma asiento quitándose la capa.
—¿Para que me mandaste a buscar Lucía