BUENA:
—Estás muy feliz.
Me pregunta Lucían caminando junto conmigo por la gran plaza.
—Claro que sí ¿Viste su cara? Jajaja.
Lician se ríe junto a mí y los dos observamos un puesto de carne asada qué está lleno de gente.
—Espérame aquí vuelvo ahora.
Dice Lucían marchándose hacía allá.
—No espera…
Hablo, pero ya era muy tarde, así que decido esperarlo como dijo.
—¿Necesitas compañía? ¿Qué hace una dama sola en estos lugares?
Volteo a mirarlo y es el mismo panzón de la posada.
Él me mira