BUENA:
Llevo alrededor de unos diez minutos sentada en mi cama pensando que lo que ha pasado ha sido un mal sueño.
Puedo sentir la tristeza y agonía de mi loba y quiero despertar de esta pesadilla… Lucían te necesito…
Susurro mientras siento mi alma quebrarse.
La puerta de mi habitación es abierta y entra Mariana, está algo pálida y decaída, pero aún así camina con seguridad hacía mí.
—Mariana… Por favor dime que no es verdad… No puedo sentirlo…
Lloro con amargura y ella me abraza mientras