BUENA:
La celebración llegó y Lucían y yo nos dirigimos al gran salón del banquete.
—Hoy vendrán varios alfas qué pertenecen a la ancha faz de la tierra.
Me susurra Lucían cuándo estamos casi llegando al salón.
—Y ¿Ahora me lo dices?
Le reclamo frunciendo el ceño.
—Lo siento, olvidé decirte.
Dice con media sonrisa y nos presentamos al gran salón.
—Con ustedes la luna de esta manada y nuestro alfa.
Dice uno de los guardias y todos hacen silencio haciendo una reverencia.
—¡Que viva nuest