Abriendo el corazón (2da. Parte)
La misma madrugada
Palermo, Sicilia
Oriana
Abrir el corazón debería ser simple. Al final, se trata solo de poner en palabras lo que sentimos, ¿no? Pero la realidad es otra cosa.
Hay quienes creen que exponer los sentimientos es un acto de debilidad, una rendición que los deja desnudos ante los demás. Otros lo ven como algo innecesario, porque para ellos los actos pesan más que las palabras. Y están los que, como yo, llevan heridas que nunca terminaron de cerrar. Esos que han aprendido a callar,