Vilma observa que aquel reencuentro está cargado de excesivas emociones para ambas mujeres, discretamente sale de la oficina, dejándolas a solas.
—No pensé que volvería a verte, Violeta.
—Siempre quise venir a visitarte pero no tenía tiempo con la universidad y el trabajo.
—¿Estás en la universidad? —pregunta con emoción, ver que su hija estaba logrando aquellos sueños de colegiala que ella tuvo justo antes de conocer a Fabio, le llenan de alegría.
—Sí, estaba estudiando, pero este semes