Nolan llegó a su oficina, dejó el maletín a un lado, le pidió a su asistente ir hasta su oficina. La chica tocó la puerta un par de veces, abrió lentamente y entró.
—Buenos días Sr O’Brien, dígame en que puedo servirle.
—Buen día Layla, por favor comuníquese con este número y póngame en contacto con el Dr Stephan Hasher. —le entregó el trozo de papel y la asistente lo tomó.
—En seguida lo comunico señor.
En lo que Layla salió de la oficina, Nolan se ocupó en resolver los asuntos que tenía