25 - Eres gracioso, Enzo.

Desde ese instante, Keila mantuvo su distancia, y Enzo, se mantuvo de mal humor, que no había empleado que logre soportarlo. Su amigo, lo observaba con rareza, pues días atrás, se había comportado bien, y ahora, estaba con un humor muy extraño.

Comprendía la situación, lo había robado sin darle tiempo a defenderse y en sus narices; pero ya se había solucionado, y ahora el dinero iba a una cuenta diferente. A una cuenta que él conocía.

Ella estaba perdida con estos temas, no tenía idea de la can
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