24 - Recibí un foto.
Cuando iba a inventarse cualquier excusa, la puerta se abrió. Enzo a ese punto, estaba a punto de maldecir a todos, pues se habían tomado la libertad de entrar sin ningún contratiempo a su oficina.
La pareja que ingresaba, caminaban con tanta seguridad; especialmente la mujer, que se dirigía específicamente hacia Keila. Levantó la mano, y la abofeteó con tanta fuerza, que la lanzó al suelo. A la asistente, no le quedó remedio que cubrir su mejilla, y mirar con sorpresa a la mujer.
— ¿Ésta es la