Mundo de ficçãoIniciar sessãoEl salón del Hotel Gran Plaza olía a lirios blancos, champán caro y al perfume embriagador de la alta sociedad que, meses atrás, le había dado la espalda a Antonio Sepúlveda. Hoy, sin embargo, los mismos magnates y financieros que whispering a sus espaldas hacían cola para estrechar su mano.
Pero Antonio no tenía ojos para la multitud.De pie en el centro de la terraza privada que dominaba las luces de la ciudad, sostenía una copa de cristal sin probar una sola gota. Su traje de eti






