~ Siena
Onyx no lo duda.
Mi visión se agita cuando él agarra mis caderas, dándonos la vuelta para que su espalda esté contra la cama y yo esté a horcajadas sobre sus caderas.
Lo miro, fijando mi mirada en la suya, aturdida por el sexo, al mismo tiempo que se aferra a mí de nuevo. Me llena con facilidad, mi cuerpo aceptando que cada centímetro de él está hecho enteramente para mí.
Dejando escapar un largo suspiro, inclino mi cabeza hacia el techo, incapaz de soportar la sensación antes incluso d