Anashia
¿Qué demonios le sucedía? ¿Cómo se atreve a besarme? Me levanté de la cama furiosa, entré al baño y traté de calmarme. No, esto no puede quedar así. Lavé mi rostro y salí a enfrentarlo.
—¿Por qué has hecho eso sin mi permiso? Eso es abuso —repliqué molesta, a lo que él negó.
—Lo siento, creo que las copas me han dejado mareado y ni siquiera sé lo que estoy haciendo —respondió entrecortado.
—Eso no justifica nada. Lo mejor será que me vaya, creo que voy a renunciar —declaré enojada. Él s