POV Alex
Ya estábamos en la habitación.
Cecil yacía en la cama con nuestra bebé en brazos, su pecho subiendo y bajando con un ritmo pausado, agotado pero en paz. No podía dejar de mirarla.
Tenía el cabello pegado a la frente, algunos mechones todavía húmedos por el sudor, pero para mí, se veía hermosa, más hermosa de lo que jamás la había visto. Con el rostro cansado, las mejillas sonrosadas y los ojos brillantes, sosteniendo esa diminuta vida contra su pecho.
Yo estaba sentado a su lado, co